Estas son las terribles condiciones en las que trabajan los mineros africanos para que tú puedas tener tu iphone

Excavando la tierra con las meras manos en búsqueda del metal precioso, los mineros utilizan estos métodos primitivos, buscando desesperadamente el coltán; el conductor mágico que alimenta tu iPhone, Samsung Galaxy u otros teléfonos inteligentes

Cubiertos de pies a cabeza con fango, cientos de mineros trabajan durante 12 horas al día; en escenas que recuerdan algo parecido a la fiebre del oro del siglo 19.

Los picos y palas empuñadas por legiones de hombres fuertes, ahondan profundamente en la ladera de la montaña; con el propósito de recolectar estos depósitos naturales y preciosos, que permiten que los dispositivos móviles de alta tecnología puedan enviar mensajes de correo electrónico, publicar en las redes sociales y el internet.

Contaminan el medio ambiente

Cargado en sacos de arroz de plástico forrados, los mineros llevan el valioso coltán en sus hombros y cabezas de la manera más primitiva de todas, donde se transporta la roca y la arena a través de galones de agua.

Filtrada a mano en los sumideros, el mineral es llevado hasta el fondo, a medida que van sacando los desechos.

Hay un gran contraste entre método anticuado del siglo 19 a través del cual se extrae el coltán y el mundo electrónico ultramoderno del cual sin este mineral, los avanzados dispositivos no serían nada.

Esta expedición muestra la realidad de los confines de la República Democrática del Congo (RDC), y es una muestra de la realidad de muchos países africanos, que aunque están llenos de minerales que hacen ricos a otros, difícilmente les hará ricos a ellos (sólo  a algunos pocos).

Cuando está refinado, el coltán se convierte en tantalio metálico, un polvo resistente al calor que puede contener una alta carga eléctrica; algo que es crucial para las placas de circuito en miniatura que alimentan nuestros teléfonos inteligentes, computadoras portátiles, tablets y muchos otros dispositivos de alta tecnología

Una vez separado, el coltán es embolsado y llevado a pie o en moto taxi por un peligroso y destapado camino sin pavimentar, hasta la ciudad de Rubaya, una de las ciudades minerales de la República Democrática del Congo.

Después de su recorrido se pesa y clasifica, y a los mineros se les paga $ 5 al día por el trabajo agotador para excavar el precioso mineral que alimenta nuestros  smartphones de $ 500.

Pero con un salario mínimo de $ 3 al día en la República Democrática del Congo, aunque sigue siendo un salario miserable; sigue siendo más que el salario mínimo, a pesar de las duras y peligrosas condiciones en las que ellos trabajan.

El problema de fondo en sí no es el mineral, sino los métodos de extracción de éste, ya que contaminan el medio ambiente, además de las mañas condiciones en las que trabajan los mineros.

Así que debería ser un trabajo regulado, en el que estos obreros tengan un salario básico asegurado, salud, prestaciones y obviamente, mucho más modernizado, para no contaminar el planeta.

Compártelo con tus amigos.
(Visited 125 times, 1 visits today)