Un amor para toda la vida; conoce los animales que son monógamos hasta el último día de sus vidas

Para nosotros, los seres humanos, la monogamia es cada vez más extraña; mientras tanto, otras especies del reino animal nos muestran que la fidelidad conyugal puede ser una buena opción y que puedes llegar a ser feliz con una sola pareja para toda la vida.

Estos animales son una excepción y nos muestran una perspectiva bastante similar a la que formamos los seres humanos y también con las respectivas excepciones:

Pingüino emperador: Los pingüinos tienen una ardua tarea por delante cuando generan descendencia. Un pequeño pingüino tiene pocas posibilidades de sobrevivir en las duras condiciones del Polo Sur, sus padres tienen que trabajar juntos y compartir las tareas.

Un amor para toda la vida

Esta fue la razón por la que, probablemente, los pingüinos evolucionaron para formar parejas duraderas y fieles, aunque a veces las parejas se separen cuando los cachorros alcanzan la madurez suficiente para ser independientes.

En el acuario de Lisboa allí un par de pingüinos de Magallanes completaron recientemente 25 años de “casados”, un ejemplo del compromiso de estos animales.

Guacamayas: Es común ver guacamayos y otros loros incluso volando en parejas, ya que desde el momento que forman el vínculo, lo hacen por el resto de sus vidas.

Estas aves son conocidas por consentirse entre ellas y cuidarse en pareja, por cuidar del plumaje del otro y por compartir la comida. Los machos y las hembras se turnan en relación con las tareas de cuidar a los pichones.

Un pichón puede permanecer con los padres durante 7 años para estar preparados para ir en busca de su “pareja perfecta”, y también reproducirse.

Monos nocturnos: El mono nocturno (Aotus spp.) Es un primate de hábitos monógamos bastante extraños. Recientemente se analizó a 17 parejas de una especie de mono nocturno, Aotus azarae y en el cual se revelaron cero infidelidades.

Los hombres también son padres dedicados que cuidan a sus bebés la mayor parte del tiempo. Las hembras suelen llevar a la descendencia únicamente los meses de lactancia.

Madoqua: Del madoqua (Madoqua kirkii) son pequeños antílopes con unos 60 cm de largo y no más de 35 cm de alto. Cuando forman una pareja, es muy raro que alguna vez se separen.

Una de las técnicas que utilizan los machos para proteger a sus seres queridos, es ocultar todo rastro de ellos, incluyendo los olores, razón por la que nunca se vuelven a sentir atraídos por las hembras. A diferencia de otros animales incluidos en esta lista, el macho madoqua no ayuda mucho en el cuidado de las crías.

Los castores: Son por lo general los animales fieles a su pareja y, sobre todo, casi siempre están juntos para cuidar a sus hijos, como verdaderos padres devotos. A diferencia de lo que sucede con algunos pingüinos, por ejemplo, las parejas de castores suelen seguir juntas aun cuando sus hijos se independizan.

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